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sábado, 22 de febrero de 2014

Kwaidan (怪談 1965)


Kwaidan, es una película escrita y dirigida en 1965 por Masaki Kobayashi (La condición Humana, 1959, Harakiri, 1962) inspirada en los relatos del periodista irlandés naturalizado japonés Lafcadio Hearn (1850 - 1904). El título proviene de su libro Kwaidan: Stories and Studies of Strange Things (1903)

La película es una colección de cuatro cuentos de terror ambientados en la era Edo, cuando el Japón era una sociedad feudal. Son historias moralisantes, en las que los protagonistas son castigados por alguna negligencia que a ojos de los espíritus resulta imperdonable.

Esta película no está en la lista de los grandes logros del cine japonés y ni siquiera es considerada una gran obra dentro de la filmografía de Kobayashi, no obstante ha ido adquiriendo un cierto estatus de película de culto al menos en occidente. La razón para ello puede deberse a su belleza visual y una cierta ingenuidad en el relato y en la puesta en escena.


domingo, 10 de junio de 2012

Harakiri (Seppuku, 1962)


Dentro de la larguísima lista de películas del género Jidaigeki (samurais y katanas) que se han filmado desde el fin de la segunda guerra mundial hasta hoy, es posible encontrar trabajos de notable intensidad dramática y calidad cinematográfica.

Las películas de este género se sitúan en su mayoría hacia mediados o al final de la era Edo (1603 a 1868), en la cual Japón era gobernado por señores feudales y los destinos de la gente común dependían de los caprichos de sus gobernantes. La corrupción moral y la ley del más fuerte era lo que imperaba, siendo este período por lo tanto, una fuente inagotable de inspiración para guionistas y cineastas.

Maestros del cine como Kurosawa, han sabido utilizar los elementos propios del género para hablar de la traición, la codicia y el honor. Películas memorables del género son por ejemplo Trono de sangre (Kurosawa, 1957), The Sword of Doom (Kihachi Okamoto, 1966) y una más reciente, la excelente The Twilight Samurai (Yôji Yamada, 2002).

Pero entre todo este corpus, la cinta Harakiri (1962) destaca por su calidad y profundidad dramática. Su director es Masaki Kobayashi, uno de los cuatro maestros de cine japonés. La película debe su título (el original, Sepuku ya que Harakiri es el título que se le dio en occidente) a la ceremonia mediante la cual los Samurai del Japón feudal restauraban su honor rajándose el vientre con su arma, una katana o cuchillo tradicional, siendo posteriormente decapitados por otro guerrero que los asistía en la ceremonia.