domingo, 25 de diciembre de 2011

Encontré al diablo (I Saw The Devil, 2010)


Director: Jee-woon Kim
Guión: Hoon-jung Park
Reparto: Lee Byung-hun, Choi Min-sik, Jeon Kuk-hwan, Oh San-ha, Kim Yun-seo, Choi Moo-sung, Kim In-seo

El cine coreano de la última década ha logrado posicionarse en el mundo como un cine violento y visualmente sofisticado. En esta película, Jee-woon Kim hace gala de ello, valiéndose de la colaboración del notable experto en maquillaje Kwak Tae-young con quien ya había trabajado anteriormente en la irregular película de terror Historia de dos Hermanas (A Tale of Two Systers, 2003).


Encontré al diablo es una historia de venganza, tema también recurrente en el cine coreano. En este caso la venganza es la del policía Soo-hyun (Byung-hun Lee) que al margen de la ley persigue a Kyung-chul (Choi Min-sik, protagonista de la conocida Old Boy) un sicópata asesino que se dedica a secuestrar y asesinar mujeres. La película se inicia con el asesinato de Ju-yeon, novia de Soo-hyun, hecho que lo motiva a poner en marcha una venganza que implica seguir muy de cerca al asesino sin que este se de cuenta.

El asesinato de Ju-yeon es narrado con maestría por el director, valiéndose del montaje como herramienta para transmitir la desesperación y el miedo de la víctima a los espectadores. Este primer hecho de sangre ocurre en una plácida noche de invierno, con una suave nieve que cae en una zona rural. Todo es contraste, el tono de la escena, la sangre en la nieve y la agradable música incidental. Esta introducción es suficiente para capturar de lleno el interés de la audiencia.

A diferencia de otras películas del género, en Encontré al Diablo no se esconde la identidad del psicópata, sino al contrario, sabemos quien es casi al mismo tiempo de conocer al policía que lo perseguirá. La eficacia del thriller descansa, por lo tanto, en la planificación y ejecución del plan de venganza que lleva a cabo Soo-hyun y en el lento proceso mediante el cual este policía se va transformando en un diablo tan despiadado como el asesino al cual persigue.

El director apela también al morbo del espectador para mantener el interés, ya que las víctimas no se salvan. Sufren muertes atroces de las que no se escatiman imágenes, por lo tanto no se trata de una película para personas sensibles. De hecho esta es la primera película en ser calificada no apta para menores de 18 años en Corea.

La cinta en general está hecha con oficio, a pesar de ser esta la primera incursión del director en el género. No obstante siendo la primera parte muy eficaz a la hora de construir un personaje verdaderamente maligno y despreciable, en la última parte afloja y cansa un poco, debido a un par de giros en la trama que están demás.

En todo caso sería injusto catalogarla como un thriller gore, porque está lejos de ser tan solo un festín de tripas para adolescentes.

Jee-woon Kim es un director poco conocido en Chile, no obstante tiene ya varias importantes realizaciones en su curriculum, y un par de remakes, el de la mencionada A Tale of Two Systers con su versión gringa The Uninvited y The Quiet Family con la japonesa Hapiness of the Katakuri del cineasta de culto Takashi Miike.

Otras películas de este director, que demás está decir solo ven la luz en Chile por la obra y gracia de Internet y los videoclub de alcantarilla, son:

1998    The Quiet Family
2000    The Foul King           
2002    Three (Segmento: Memories)
2003    A Tale of Two Sisters           
2005    A Bittersweet Life    
2008    El bueno, el malo, el loco

No hay comentarios:

Publicar un comentario